Últimamente, observando a mis gatos, me he dado cuenta que si están obstinados en algo, lo consiguen. Abrir una puerta, pasear por los tejados. Da igual que trabes la manilla de una puerta poniendo una escoba cruzada o cubras la terraza de tela metálica. Ellos tiran la escoba o buscan y buscan hasta encontrar como acceder a donde quieren. Total, no tienen otra cosa más importante que hacer.
Si por inteligencia, como dijo William Faulkner, se entiende como la capacidad para adaptarse al ambiente, creo que los humanos somos los menos inteligentes. Aunque sé que muchos pensareis lo contrario, miro a los niños y comparo todo lo que aprende un animal y el niño, en el mismo periodo de tiempo. Lo que aprende un animal, sea por supervivencia o diversión, supera en cantidad a lo que llega a aprender un niño por sí solo.
Quizás, algunos humanos, hayamos perdido esa inteligencia, o animo de aprender, porque nos lo dan todo hecho porque, ¿cuántos de nosotros sabemos cómo se hace una televisión de plasma? o peor aún, ¿Qué es el plasma? Cuantas horas nos estamos mirando algo y ni siquiera sabemos cómo funciona.
Solo observar estos videos:
DHANÜR
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada