Los niños son felices recibiendo atención, cariño,jugando, descubriendo cosas, imaginando, creando, etc.
La labor de los mayores es encaminarlos para que ellos comiencen a construir sus propósitos y logren visualizar sus metas y definirlas. Enseñarles en que es lo mejor para ellos y para los demás y que sean optimistas.
A Sophie Coucharrière, le hicieron una entrevista sobre lo que cree que verdaderamente hace felices a los niños.
“Muchos identifican la felicidad con “estar contentos”. Y lo que los pone contentos es, en primer lugar, la satisfacción casi inmediata de un deseo: un regalo, mimos, cuentos… Sitúan la felicidad en lo que les dan los demás.”
“De todos modos, los niños también hablan, a propósito de los amigos, del placer de estar con ellos, y eso sí está más cerca de la felicidad.”
“Creo que un niño es feliz cuando no sacrifica lo que debe ser en beneficio de lo que los padres, la escuela o la sociedad esperan de él”.
“Es muy difícil ser feliz cuando te sientes obligado a comportarte como si fuera otro. “
“Que un niño viva colmado de objetos y de cariño no significa que no necesite nada más. Hoy muchos niños necesitarían unos padres que les contaran su vida, lo que hacen, lo que les interesa, lo que leen… Hablarse, mirarse, eso es lo que hace felices a los niños.”
“Cuando se le compra un juguete, el niño está contento. Pero si nos sentamos cinco minutos con él y con el juguete, entonces ese momento puede convertirse en un momento de felicidad.”
Conclusión de ello, es que no son más felices los niños que tienen más cosas, sino los que más relaciones sociales y placenteras adquieren y como dijo Ghandi:
"La felicidad es la armonía que reina cuando se es capaz de pensar, decir y hacer lo mismo."
DHANÜR
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada